ENTREVISTA A SANTIAGO PADILLAPRESIDENTE DE LA HERMANDAD MATRIZ DE NUESTRA SEÑORA DEL ROCÍO DE ALMONTE
D. Santiago Padilla, presidente de la Hermandad Matriz de Nuestra Señora del Rocío de Almonte, se desplazará a Barcelona el fin de semana del 14 y 15 de noviembre, con motivo del II Encuentro Rociero de Cataluña, donde tiene además de acudir al acto central de la misa en la Sagrada Familia, también protagonizará la mesa redonda acerca de la Piedad Popular y su importancia en la nueva evangelización y el primer anuncio que se celebrará el día 15 en la iglesia de San Severo.
D. Santiago Padilla, presidente de la Hermandad Matriz de Nuestra Señora del Rocío de Almonte, se desplazará a Barcelona el fin de semana del 14 y 15 de noviembre, con motivo del II Encuentro Rociero de Cataluña, donde tiene además de acudir al acto central de la misa en la Sagrada Familia, también protagonizará la mesa redonda acerca de la Piedad Popular y su importancia en la nueva evangelización y el primer anuncio que se celebrará el día 15 en la iglesia de San Severo.
Usted ya estuvo como presidente de la Hermandad Matriz de Almonte, en la primera edición de este encuentro celebrado en 2019 en Montserrat. ¿Que recuerda guarda de aquel primer rencuentro?
Estábamos recién llegados, con muchas ganas e ilusiones. Fue una experiencia muy emotiva vivir a esa distancia, en un lugar tan significativo para la espiritualidad y la piedad catalana, Montserrat, un encuentro de fraternidad con nuestras hermandades filiales y con los rocieros de Cataluña. Un encuentro tan multitudinario, con la presencia y el magisterio del Cardenal Omeya
Para el movimiento rociero ¿Qué significa o puede significar este tipo de encuentros?
La fraternidad es un modo habitual de entender y vivir nuestra fe y de hacerla crecer en medio de nuestra sociedad y de nuestro tiempo. Esta será una nueva ocasión de hacernos presentes en medio de los rocieros de Cataluña, en el lugar donde la viven y la transmiten. Un acto de comunión, de intercambio, de escucha, para compartir nuestro modo de vivirla con las personas que lideran la Delegación de Hermandades. y Cofradías de esta archidiócesis. Una ocasión también para expresar nuestra gratitud a todos.
Nos trasladamos a la realidad almonteña. Este año a la celebración de la Romería, se le ha añadido el Traslado, ambos han sido multitudinarios ¿Cómo valora usted el estado actual del mundo rociero? ¿Cuesta mucho mantener la esencia ante tanta concurrencia?
La devoción a la Virgen del Rocío vive un momento de expansión y difusión a nivel nacional e internacional. Lo vive, particularmente en Cataluña, con vuestra dedicación y vuestro esfuerzo. Y, en especial, el de nuestras hermandades filiales.
El Año Jubilar del Rocío, consecuencia del Traslado de la Virgen a Almonte, está movilizando peregrinaciones de todas partes. Es un gran motivo de alegría, pero también una gran responsabilidad.
Y es verdad que el color deslumbrante del Rocío puede confundir y desorientar, pero es, sobre todo, una oportunidad para evangelizar en medio de la sociedad secularizada de nuestros días.
El Rocío, sobre todo su Romería anual, tiene escaso margen de crecimiento. Seguimos administrando ese potencial disponible y buscando formas de seguir creciendo durante el resto del año.
En estos momentos donde vivimos un incremento del número de adulto que reciben los llamados sacramentos de iniciación de adultos, así como un acercamiento a la religión de una sociedad que siente necesidad de llenar vacíos, los focos de piedad popular tan visitados y seguidos multitudinariamente ¿Qué papel pueden jugar con estas personas que andan en búsqueda de dar contenido a su vida interior?
El Rocío es camino de salvación. El camino que hacemos anualmente para llegar a la aldea, a Sus plantas, es una metáfora de nuestra propia existencia. Es consustancial a nuestro ser y sentir acercar a otros hermanos a nuestra experiencia e intentar que participen de ella, en el sentido más pleno posible, incluida la vida Sacramental. Y, es verdad, que el campo para evangelizar y acercar es cada vez más grande.
El día 14 serán muchos los rocieros que se acerquen a la Sagrada Familia, tanto miembros de las Hermandades filiales catalanas como venidos de sus respectivas hermandades madrinas, léase Huelva y Emigrantes, pero para acabar y como mensaje motivacional, el hecho de haber enmarcado este II Encuentro Rociero dentro de la misa Internacional de la Sagrada Familia hará que ese día haya personas de lugares lejanos muy ajenos a la devoción rociera ¿Qué mensaje les daría para disfrutar lo más plenamente del acto?
El 14 de noviembre la devoción a la Virgen del Rocío nos convoca en un lugar tan señalado para fe de los catalanes, como es la Sagrada Familia. Una ocasión para acrecentar nuestros lazos familiares y fraternales, para afirmar nuestra fe y para comprometernos más con nuestras hermandades y con nuestra tarea evangelizadora. Ponemos en manos de la Virgen y del Pastor Divino del Rocío los frutos de este Encuentro.